A nadie le importa el fracaso escolar

abandono escolar temprano

A menudo el fracaso escolar es considerado como un “cajón de sastre” donde cabe todo.

En el caso de España, algunos sondeos mencionan que más del 30% de los escolares sufren fracaso escolar, cifra muy superior a la media europea. Hay quienes hablan de cifras más altas, llegando incluso al 50%. Otros no diferencian entre fracaso escolar y abandono escolar temprano. Todo un mundo.

Dentro de ese cajón encontramos múltiples elementos. Muchos de ellos se relacionan con el desarrollo y la escolarización niños y niñas y jóvenes. Palabras como “retraso”, “trastorno”, “problemas de aprendizaje”, “fracaso”, «crisis», etc., pueden aparecer, por tanto, a lo largo de esta escolarización. Lo mismo hablamos de problemas del desarrollo psicomotor o del desarrollo o madurativo, que de problemas que aparecen en la etapa de la adolescencia, y un poco antes. Todo ello llevaría al fracaso en térmicos educativos.

Cuando niños y niñas abandonan la infancia y se encuentran en la adolescencia y juventud, pueden aparecer nuevos problemas. Aquí el retraso o el trastorno se mezclan con determinadas “crisis” que pueden terminar por convertirse en problemas escolares de diversa índole. Claramente, buena parte de las causas de la mayoría de los fracasos escolares durante este tiempo tienen que ver con:

  • La falta de estimulación
  • Una pobre motivación y
  • Una baja autoestima del alumnado.

El fracaso escolar es un asunto complejo. Tan complejo que hay difícil unidad de criterio entre los expertos. Esto deja la puerta abierta a problemas de intervención. Es decir, admitir distintas definiciones de fracaso escolar deja libre el terreno a todo tipo de iniciativas, desde aquellas que oscilan entre no hacer nada, hasta aquellas que se equivocan. Entre ellas están, también, las que aciertan en prevenir y tratar el problema correctamente. Esas dan en la diana.

El problema es que la construcción terminológica y conceptual que hacemos de algo que definimos como fracaso escolar, nos lleva, de la mano de investigadores e intereses políticos, a la consideración de ciertos elementos en el fracaso como fundamentales. Igualmente nos lleva a no mencionar otros, muy importantes, que quedarían fuera del debate por falta de interés, fundamentalmente político. Y esto, repito, se convierte en un grave problema. ¿Por qué? Porque perpetúa siempre a los mismos en el denominado fracaso escolar. El perfil de fracasado o fracasada escolar no cambia, se perpetúa y se consolida en el tiempo.

 

Los estudios han perdido valor en el ámbito social

Una reciente investigación (texto en pdf) constata el amplio espectro de causas que explican el abandono escolar temprano (AET). Pero incluye a la vez dos factores de abandono no aportados directamente por otros estudios:

  • Los conflictos/inadaptación con relación al grupo de iguales, y
  • La pérdida del valor social de los estudios en el ámbito social.

Si nos fijamos en uno de ellos, más en concreto en el segundo, el hecho de que los estudios hayan perdido valor en el ámbito social, surgen algunas preguntas como éstas: ¿Por qué los estudios pierden valor en la sociedad? O, ¿cómo podemos remediarlo?

La UNESCO ha reconocido que existe una inflación de títulos universitarios. La etapa precedente, Secundaria obligatoria y postobligatoria, prepara para la Universidad con un excesivo carácter academicista. Pero ésta sirve de trampolín para esa Universidad. En este marco se puede predisponer a un fuerte cuestionamiento sobre la totalidad de la utilidad del sistema educativo. Cada día más gente se pregunta, ¿para qué sirve la Secundaria en los términos en los que está diseñada?

Aún no hay respuesta a esta importante pregunta. Y hay algo más grave aún: la administración educativa parece mirar para otro lado.

¿Qué le queda a familias y alumnado entonces?

 

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50 respuestas a “A nadie le importa el fracaso escolar”

  1. Teresa Ramos López dice: Responder

    Este artículo refleja la realidad del sistema educativo actual, utilizando el concepto “cajón de sastre” ya que se incluyen diferentes factores, siendo más difícil encontrar soluciones adecuadas al fracaso escolar.
    Muchas veces el problema no viene de la capacidad de alumno, sino de sus circunstancias personales o su actitud, si el alumno no confía en sí mismo o no encuentra el sentido a lo que estudia es difícil que obtenga buenos resultados. Por eso, la falta de estimulación, una pobre motivación y la baja autoestima del alumno son las causas principales del fracaso escolar, aunque el entorno social influye mucho en esto.
    También, concuerdo con la idea de que los estudios han perdido valor, aunque sigan siendo importantes, no se perciben igual, ya que en la actualidad estudiar no asegura un buen trabajo y el sistema educativo es muy teórico y poco práctico, esto hace que los jóvenes duden de la utilidad de sus estudios y valoren otras formas de éxito.
    Este artículo me ha hecho reflexionar sobre el valor de los estudios y cómo podríamos mejorar el fracaso escolar, como cambiando las formas de enseñar, apoyándose más en la formación práctica que en la teórica, etc.

  2. María Contioso Domínguez dice: Responder

    Lo que nos comenta este artículo es muy interesante y sobre todo muy preocupante, como se describe al principio son muchos los motivos que pueden llevar a los niños al fracaso escolar considero que sobre todo en la adolescencia es una etapa de gran riesgo donde considero que con tan solo tambalear alguno de los pilares fundamentales (familia, autoestima, amigos…) para la persona corre el riesgo de crearse un rechazo hacia los estudios y lo peor es que en el sistema educativo no se contempla gran remedio para ellos. Trabajo con adolescentes en un instituto y veo como alumnos ni si quiera sacan el libro o se duermen en la mesa pero el profesor no se molesta en hacer nada pues si no da la lata esta bien…. dejo a un lado mi clara opinión hacia estas situaciones en las que muchas ocasiones me veo el deber de animarlos y obligarlos a hacer cosas sin ser mi función.
    Por otro lado como se comenta muchas veces entiendo a estos chicos y chicas ¿realmente vemos que estudiar te asegura algo? Muchos de nosotros estamos haciendo esta carrera escuchando que no hay trabajo de lo nuestro o que no merece la pena las condiciones. Igual le pasa a muchos de estos niños que tienen figuras de referencia en casa o cercanas de ejemplos de personas que no han estudiado y se ganan bien la vida incluso que hasta mejor que otros con carrera, por ello creo que tenemos una gran labor de inculcar la necesidad de estudiar aunque el futuro sea incierto el deber de los docentes es no dejar a nadie atrás.

  3. Carmen martin cabrera dice: Responder

    El artículo plantea que el fracaso escolar es un problema visible, pero al que no se le da la importancia real que tiene. Más que ignorarlo por completo, lo que ocurre es que se acepta como algo habitual, reduciéndolo a datos o etiquetas y olvidando a las personas que están detrás de esa situación. Se habla del alumnado que no alcanza los objetivos, pero rara vez se analizan a fondo las causas que lo explican.

    La idea principal lleva a pensar que el fracaso no depende solo del estudiante, sino que es el resultado de múltiples factores que se combinan: el entorno, las condiciones personales y también las limitaciones del propio sistema educativo. Todo esto hace que el problema sea mucho más complejo de lo que a veces se quiere reconocer.

    Además, el texto deja entrever una cierta pasividad. Aunque se sabe que es un tema importante, no siempre se afronta con la seriedad necesaria, como si fuera algo inevitable o difícil de cambiar. Esto provoca que muchas situaciones se repitan sin que haya una respuesta realmente eficaz.

    En el fondo, la reflexión invita a cambiar la mirada: dejar de ver el fracaso como un simple resultado y empezar a entenderlo como un proceso que necesita atención, comprensión y compromiso. Solo así se podría avanzar hacia una educación más justa y más consciente de la realidad del alumnado.

  4. Carmen martin cabrera dice: Responder

    El artículo transmite una idea contundente desde el propio título: el fracaso escolar es un problema al que, en realidad, no se le presta la atención que merece. No porque no exista, sino porque muchas veces se normaliza o se reduce a cifras, perdiendo de vista a las personas que hay detrás. Se habla de alumnos que “fracasan”, pero pocas veces se profundiza en sus historias, en sus contextos o en las causas reales que los han llevado hasta ahí.

    La reflexión que surge es que el fracaso escolar no es un hecho aislado ni responsabilidad exclusiva del estudiante. Está rodeado de factores sociales, familiares, educativos y personales que interactúan entre sí, formando una realidad compleja que no se puede simplificar. Esto hace que muchas veces el sistema prefiera mirar hacia otro lado o aplicar soluciones generales que no llegan al fondo del problema.

    Además, el texto sugiere que existe cierta indiferencia colectiva. Aunque se reconoce que es un problema grave, no siempre se actúa con la urgencia o el compromiso necesarios. Es como si se aceptara como algo inevitable, cuando en realidad tiene consecuencias profundas tanto para el individuo como para la sociedad.

    Al reflexionar sobre ello, se percibe una llamada de atención clara: no se puede seguir entendiendo el fracaso como un número o una etiqueta. Hace falta implicación real, escucha y una mirada más humana que permita comprender cada caso en su contexto. En el fondo, el artículo invita a asumir que el fracaso escolar no es solo de quien lo sufre, sino de un sistema y una sociedad que no siempre saben o quieren afrontarlo.

  5. Ainhoa Vacas Pérez dice: Responder

    Este artículo trata algo tan importante como es el fracaso escolar en España es un «cajón desastre» enfocando el problema no solo como algo individual sino también grupal y político. Además estoy completamente de acuerdo con que la simplificación del alumnado, la carencia de un criterio sobre el fracaso, genera medidas ineficaces que acaban en lo mismo de siempre.
    Además de lo académico, el fracaso por la falta de la estimulación o motivación escasa además de una autoestima dañada.
    Por ultimo que los estudios carecen de valor social es algo completamente verídico. Esto queda demostrado con el exceso cargo a lo académico, hace que se pregunten muchos jóvenes entre los que me incluía en el pasado ¿Para qué estudio?
    Por último creo que es importante que las instituciones publicas dejen de mirar para otro lado y actúen en consecuencia.

  6. Creo que el fracaso escolar no es algo simple, sino un problema con muchas causas que a veces no se tienen en cuenta. Me parece preocupante que los estudios estén perdiendo valor, porque eso afecta a la motivación de los jóvenes. También pienso que no todo es culpa del alumnado, ya que el sistema educativo tiene cosas que mejorar. En mi opinión, habría que escuchar más la realidad de los estudiantes y buscar soluciones que de verdad les ayuden.

  7. Javier Torres Pueyo dice: Responder

    El texto me parece provocador y directo, ya que desde el propio título llama la atención y obliga a reflexionar. El autor denuncia una realidad incómoda: que, en muchos casos, el fracaso escolar no recibe la atención real que merece por parte de la sociedad, las instituciones e incluso algunos agentes educativos.
    En mi opinión, lo más interesante es cómo transmite una crítica social clara, invitando a cuestionar la falta de compromiso colectivo. No es un texto neutral, sino que busca generar conciencia y cierta incomodidad para provocar un cambio. Me parece valioso porque hace visible un problema que a veces se normaliza demasiado.

  8. Lola Ruiz Santamaría dice: Responder

    Este texto me ha resultado muy interesante, ya que destaca un tema que a menudo se considera normal, el cual es el fracaso escolar. Considero muy importante la idea de que no es únicamente culpa del estudiante, pues el sistema educativo, la sociedad y la familia también juegan un papel fundamental.

    Además, me ha impresionado cómo señala que muchas veces no se le da la atención adecuada a este tema, cuando realmente afecta en el futuro
    de mucha gente.

    Pienso que el artículo invita a pensar en la necesidad de transformar la educación, presentando más atención a la motivación y a las necesidades del alumnado.

    Esta publicación ayuda a comprender mejor la complejidad del fracaso escolar y a no considerarlo como un problema aislado.

  9. Ángela de la Cruz dice: Responder

    En mi opinión, el texto acierta al mostrar que el fracaso escolar no depende solo del alumno, sino de muchos factores como el sistema educativo, la familia o la motivación. También me parece importante que destaque la pérdida de valor de la educación y el uso de metodologías poco motivadoras.

    Aun así, creo que le faltan propuestas más concretas para solucionar el problema, ya que se centra más en la reflexión que en cómo actuar.

  10. Cristina Pérez Lepe dice: Responder

    El artículo transmite una idea bastante clara y, en mi opinión, acertada: el “fracaso escolar” no es solo responsabilidad del alumno, sino un problema mucho más amplio que implica al sistema educativo y a la sociedad en conjunto. Esa visión es interesante porque rompe con la tendencia a culpabilizar únicamente al estudiante.
    Me parece especialmente valioso que invite a reflexionar sobre factores como la metodología, la motivación o el contexto social, porque el aprendizaje no depende solo del esfuerzo individual. Sin embargo, el enfoque puede pecar un poco de generalista: señala bien el problema, pero no siempre concreta soluciones claras o aplicables.

  11. Daniela Pérez Barrios dice: Responder

    Considero que esta es una problemática bastante importante, cada vez podemos ver como por ejemplo la secundaria, etapa que se vive más conscientemente se vive como algo innecesario, ya que si no tiene una meta «específica», es decir, «no te sirve» en s totalidad para la vida laboral se ve como un desperdicio e lugar de enfocarse en algo importante para crcer como personas críticas y cultas, además de que no se enfoca en crear en el alumnado esa necesidad de querer saber más, sin darle importancia más allá de «tienes que estudiártelo para aprobar», realmente no se basa en aprobar, sino en desarrollarno. Esto hace que el alumnado no se encuentre motivado, no vea finalidad y que realmente el profesorado en un nḿo importante de casos dan por perdido a ese porcentaje de alumnado que no ve la importancia en estudiar y en tener conocimiento para ser críticos.

  12. Natalia Ramírez dice: Responder

    El artículo trata el fracaso escolar desde una visión bastante crítica, dejando claro que no es solo culpa del alumno, sino un problema mucho más amplio que implica a toda la sociedad. Me parece interesante cómo explica que influyen muchos factores, como la familia, el entorno, los profesores o incluso el propio sistema educativo, y que muchas veces no se le da la importancia suficiente a este problema.

    Lo que más destaca es la idea de que el fracaso escolar no es individual, sino colectivo, ya que todos (familia, escuela y sociedad) tienen parte de responsabilidad. También hace ver que muchas veces se juzga al alumno sin tener en cuenta su situación personal o las dificultades que puede tener.

    En general, el texto invita a reflexionar sobre la educación y a entender que para mejorar esta situación es necesario un cambio conjunto, con más apoyo, motivación y adaptación a las necesidades de cada estudiante.

  13. El texto afirma que el «fracaso escolar» es una idea demasiado extensa y poco clara, lo que complica su comprensión y la posibilidad de actuar de manera efectiva. Menciona como razones aspectos personales (como la motivación y la autoestima) y sociales, especialmente la pérdida del valor de los estudios, y critica que el sistema educativo esté demasiado orientado hacia la universidad sin ofrecer respuestas claras.

    En mi opinión, es un análisis acertado en cuanto a la ambigüedad del término y a la pérdida de valor social de la educación, que es un problema real. . Sin embargo , se enfoca demasiado en los estudiantes y deja de lado elementos estructurales como las desigualdades sociales o el mismo sistema de educación. Asimismo, plantea interesantes interrogantes, pero no sugiere soluciones, lo que reduce su profundidad.

  14. Este artículo nos hace reflexionar bastante sobre un problema que está muy presente, pero del que casi no se habla en serio. Aunque el fracaso escolar afecta a muchos estudiantes, realmente no parece importarle demasiado a la sociedad, muchas veces se señala directamente al alumno como culpable, como si todo dependiera solo de él, cuando en realidad hay muchos más factores detrás.
    No todos los estudiantes fracasan porque no quieran estudiar, sino porque el propio sistema no se adapta a sus necesidades. No todos aprenden igual, y sin embargo la educación sigue siendo bastante rígida, centrada en exámenes y en memorizar contenidos, en lugar de enseñar cosas más prácticas o útiles para la vida. Se debería de analizar el sistema en su conjunto y asumir que todos (escuela, familia y sociedad) tienen responsabilidad, solo así se podrán buscar soluciones reales y mejorar la educación.

  15. En mi opinión, el fracaso escolar es un problema muy complejo que no se puede reducir a una sola causa, ya que intervienen factores personales, sociales y educativos. Me parece preocupante que no exista una definición clara, porque eso dificulta encontrar soluciones eficaces. Además, considero grave que los estudios estén perdiendo valor en la sociedad, ya que esto afecta directamente a la motivación del alumnado. Por último, creo que las instituciones deberían implicarse más y no ignorar un problema que sigue repitiéndose con el tiempo.

  16. Alba Velázquez Gutiérrez dice: Responder

    El fracaso escolar es otro de los grandes problemas que sufren muchos estudiantes hoy en día. Me ha llamado mucho la atención que en el texto se destaque como factor clave la pérdida del valor social de los estudios, lo que me parece bastante preocupante, ya que si la educación deja de verse como algo útil, es normal que el alumnado pierda la motivación. Además, el hecho de que haya tantos títulos hace que parezca que ya no tienen tanto valor como antes.

    En mi opinión, habría que cambiar el sistema educativo para que sea más útil y esté mejor conectado con la vida real y social.

  17. Ana Romero Tejero dice: Responder

    En mi opinión, este artículo habla sobre un tema muy importante como es el fracaso escolar, en el se dice que algunas causas pueden ser la falta de motivación o la baja autoestima, pienso que se suele culpar a lo externo como por ejemplo a la familia y realmente el problema viene de dentro del sistema ya que no se tienen en cuenta como se sientes los/as alumnos/as y no se les apoya y le dan confianza necesaria, al revés muchas veces se les hunde más diciéndole cosas como «no vas a llegar a nada», en lo último del artículo se critica que la administración no hace lo suficiente y bajo mi opinión lleva razón.

  18. Siempre lo he dicho y no creo que cambie de opinión, parte del fracaso escolar se debe a que el sistema escolar ignora completamente las necesidades tanto de los estudiantes como del entorno donde se encuentran.
    Hacer un estudio sobre el fracaso escolar en España es fácil, ve a la entrada de un centro educativo, observa las caras de los jóvenes que entran en el centro y pregunta como se encuentran, haz lo mismo con el profesorado que llega para comenzar su jornada laboral. Luego, entra en una clase y observa la teoría que se implante y cómo se implante, analiza la reacción de los jóvenes al recibir esos contenidos teóricos. Mas tarde pregunta tanto a los profesores como a los estudiantes que trabajo se llevan para hacer en casa y el porqué se lo llevan. Una vez tengas todos los datos comprueba si a ti también te entraría ganas de abandonar los estudios.

    Los temarios son teorías, muchas de ellas inútiles, sacadas de bibliotecas viejas; los profesores, funcionarios que perdieron las gansas de cambiar el sistema educativo y se conforman con cumplir la programación propuesta antes de final de curso; y los estudiantes, jóvenes incomprendidos que están deseando comerse el mundo y explorar mas allá de sus posibilidades pero como el sistema educativo no les deja, prueban a descubrirlo o fuera de este o directamente abandonan las ansias de descubrir.

    Mención aparte las familias, que ni entienden a los jóvenes ni entienden el sistema educativo.

  19. Susana Duran Benitez dice: Responder

    Hoy en día el fracaso escolar no tiene una definición exacta y existen diferentes maneras de abordarlo. La manera que tenemos de definirlo, en ocasiones esta influenciada por intereses políticos, lo que hace que se deje afuera elementos importantes y solamente se centre en el perfil de estudiantes que fracasa. Esto provoca que el problema se sigue repitiendo sin opción a cambiarlo o mejorarlo.

  20. sara del mar méndez lópez dice: Responder

    El texto refleja muy bien que el fracaso escolar es un problema complejo que no puede reducirse solo al alumnado. En mi opinión, es especialmente acertado señalar la pérdida del valor social de los estudios, ya que influye directamente en la motivación. También estoy de acuerdo en que el sistema educativo es demasiado academicista y no atiende a todas las realidades. Creo que falta más implicación por parte de las instituciones para abordar el problema de forma real. En definitiva, es una crítica necesaria que invita a reflexionar y a buscar soluciones más justas y eficaces.

  21. Adrián Jiménez Mena dice: Responder

    El texto dice que el fracaso escolar en España es un fenómeno complicado y difícil de definir, pues comprende diversas causas y circunstancias. Indica que la falta de un acuerdo claro entre los expertos causa intervenciones ineficaces o incluso nulas. Asimismo, resalta elementos esenciales como una autoestima baja, la falta de estímulos para los estudiantes y la falta de motivación. Además, plantea una idea fundamental: el fracaso escolar no solo depende del individuo, sino también de la manera en que las políticas educativas y la sociedad construyen el problema, ignorando elementos significativos. Finalmente, enfatiza que los estudios han disminuido su valor social, lo cual afecta directamente la percepción de ineficacia del sistema educativo y el abandono temprano de los estudios.
    Pienso que el texto tiene mucha razón, especialmente en cuanto a que ya no se aprecia el estudio como antes. A muchos jóvenes les desmotiva el darse cuenta de que, pese a estudiar, no siempre consiguen un buen empleo. Según mi experiencia, el problema no solo es del alumnado, sino también del sistema, que en ocasiones no se conecta con la realidad ni con nuestras necesidades. Creo que también se debería trabajar en la autoestima y la motivación desde una edad temprana, ya que esto tiene un gran impacto. Si al final no le encuentras sentido a lo que estás estudiando, es probable que termines por dejarlo.

  22. Laia Delgado Espejo dice: Responder

    Me parece un artículo muy necesario y que muchos jóvenes que se encuentran en esta especie de «limbo» debieran de leer. En mi experiencia personal yo también estuve perdida y confusa sobre mi vida estudiantil, y hasta tal punto de dejarla atrás y sentir una enorme decepción. Pero el problema fue, que los principales encargados de mantener que los jóvenes tengamos ese interés escolar y que crezcamos académicamente me dejaron totalmente a la deriva sin ningún tipo de opción ni charla reflexiva. No me dieron otras opciones a pesar de que las había ni se preocuparon realmente en explicarme que existían más caminos. Así que a mi parecer, creo que uno de los motivos también del fracaso escolar tiene que ver con la dejadez absoluta de ciertos «profesionales» a la hora de ayudar y abrir caminos a sus alumnos.

  23. Cristina Sabugal Morgado dice: Responder

    Desde mi opinión pienso que se invierte mucho en educación para los pocos resultados que se obtienen y la poca esperanza e ilusión de participar que tienen las personas que pueden formar parte de las instituciones educativas. Tanto a nivel de estudiante como de profesorado.

  24. Sara Dorrego Vega dice: Responder

    Tal y como están las cosas en España últimamente, muchos jóvenes ven más fácil dejar de estudiar para ponerse a trabajar, cosa que a la larga no resulta tan satisfactorio. Pienso que sobre todo las familias en casa deberían enseñar la importancia de una buena formación y la importancia de estudiar, a demás de informar de la infinidad de opciones qué hay. La etiqueta de «fracasado/a escolar» al final desmotiva más al alumno y no tiene por qué ser así, el camino de cada persona es diferente y único y al final tenemos que enseñar que del error se aprende y se rectifica y no es necesario tirar la toalla.

  25. María Marín Rivera dice: Responder

    En mi opinión el artículo refleja una realidad incómoda: el fracaso escolar no suele tratarse como un problema colectivo, sino como un fallo individual del alumno. Sin embargo, como se plantea, muchas veces el sistema educativo no logra desarrollar competencias útiles para la vida real, quedándose en contenidos poco aplicables.
    Me parece un texto que invita a reflexionar sobre la necesidad de una educación más práctica, motivadora y adaptada a las personas, donde la responsabilidad sea compartida entre escuela, familia y sociedad.

  26. María Mantero Jiménez dice: Responder

    Bajo mi punta de vista, el fracaso escolar es un problema complejo que no se puede explicar por una sola causa. Muchas veces se culpa solamente al alumnado, pero también influyen muchas cosas como; el sistema educativo y el entorno social.

    Además, el hecho de que los estudios estén perdiendo valor hace que muchos jóvenes nos sintamos desmotivados para seguir formándonos. Por eso, creo que es necesario replantear la educación, hacerla más útil y escuchar más a los estudiantes para encontrar soluciones más beneficiosas.

  27. María González Amate dice: Responder

    El artículo explica que el fracaso escolar en España es un concepto complejo y mal definido que a menudo mezcla los problemas de desarrollo y de aprendizaje lo que hace que sea complicado buscar soluciones que realmente funcionen, consiguiendo que el perfil de fracasado o fracasada escolar se perpetúe y se consolide en el tiempo, y finalmente el artículo destaca que muchos jóvenes ya no ven sentido a estudiar porque sienten que los títulos han perdido valor y que lo que aprenden en el instituto no les sirve realmente para la vida real en lo que personalmente estoy muy de acuerdo ya que pienso que hay muchas asignaturas de relleno y que lo único que hacen es potenciar la falta de motivación del alumnado por lo que creo que se debería de poner asignaturas que vayan a ser de utilidad en la vida real.

  28. Jorge Méndez Pardo T2 dice: Responder

    Una vez leído el artículo, puedo comprobar que el fracaso escolar no solo se manifiesta por las propias necesidades o situaciones de cada alumno/a, si no también por el sistema. Pues si estudiantes están pasando por un mal momento y los profesores tienen en clase una actitud desganada, esto fomenta a que el alumnado no asista a las clases y luego no rinda en la asignatura consideradamente. Por tanto, pienso que el propio sistema o el profesor es el motor de aquel estudiante que haya abandonado, pues escuchándolo y diseñando herramientas que le sean útil o le interesen, puede favorecer a que retome sus estudios.

  29. Lucia Miranda Granados dice: Responder

    Creo que muchas veces se intenta explicar el fracaso escolar con una sola causa, pero en realidad influyen muchas cosas a la vez, tanto personales como sociales y del propio sistema educativo ( como pienso que es la mayoría de casos).
    Cada vez se cuestiona más el valor de estudiar y no el de aprender. Por eso es muy fácil desanimarse.

  30. Lucía Bertholet Jiménez dice: Responder

    Lo que más me ha llamado la atención es que el fracaso escolar tiene muchas causas, como la falta de motivación, la baja autoestima o la poca estimulación del alumnado. También me parece muy importante la idea de que los estudios han perdido valor en la sociedad, lo que influye en el abandono escolar. En mi opinión, esto demuestra que el problema no es solo del alumnado, sino también del sistema educativo y de la importancia que la sociedad le da a la educación.

  31. Cristina Brito Cordero dice: Responder

    El texto habla sobre cómo el “fracaso escolar” se utiliza como una etiqueta amplia que simplifica un problema mucho más complejo. No se trata solo del esfuerzo o capacidad del alumnado, sino también de un sistema educativo que a veces no responde a sus necesidades ni logra motivarlo. Además, el hecho de que los estudios estén perdiendo valor social plantea dudas sobre el sentido actual de la educación y la necesidad de replantearla para hacerla más útil e inclusiva.

  32. Cristina Brito Cordero dice: Responder

    El texto habla de que el “fracaso escolar” no es solo un problema del alumnado, sino un concepto complejo influido por factores sociales, educativos y políticos. Además, alerta de cómo se ignoran causas clave, como la pérdida de valor de los estudios, lo que contribuye a que el problema se repita sin resolverse.

  33. Helena Castilla Meca dice: Responder

    Este artículo refleja una opinión de la realidad que a mi perspectiva es necesaria. Y es que estamos acostumbrados a oír en las noticias que España tiene un gran fracaso escolar pero creo que no se hace lo suficiente para solucionarlo.
    Estoy de acuerdo con el autor en como señala la “hipocresía” por parte de las personas, ya que solo hay preocupación en las estadísticas y que mientras a una persona no le afecte directamente le causa indiferencia el problema, es decir, que el fracaso escolar es algo que solo nos molesta o preocupa cuando nos toca directamente.
    Mi opinión es que, el fracaso escolar es en realidad de todos si de verdad nos importara trataríamos de cambiar lo que lleva igual desde hace años por algo mejor.
    Estamos desperdiciando talento joven que no ve otra salida que abandonar los estudios. No podemos pretender que el país funcione si la mitad de los jóvenes sienten que no sirven para nada

  34. Sara Borrero Hernández dice: Responder

    Este artículo me parece muy interesante, ya que habla de un problema que sigue pasando hoy en día en muchos colegios e institutos: el fracaso escolar. Me ha gustado porque explica que no es solo culpa del alumno, sino que hay muchas causas detrás, como la falta de motivación, la baja autoestima, los problemas en casa, la adolescencia o incluso la poca importancia que hoy en día muchas personas le dan a los estudios.

    Lo que más me ha llamado la atención es cuando dice que los estudios han perdido valor en la sociedad. Estoy de acuerdo con esa idea, porque muchas veces los jóvenes ven que hay personas que ganan dinero sin estudiar o que encuentran trabajo por otros caminos, y eso hace que piensen que estudiar no sirve para nada. También influye que algunos alumnos no encuentran sentido a lo que aprenden en clase y por eso pierden el interés, porque lo que le llama la atención es el dinero fácil que consiguen personas que están a su alrededor sin tener ningún tipo de estudio ni formación.

    Otra cosa que me ha parecido importante es que el texto explica que no todos entienden igual lo que es el fracaso escolar. Algunas personas lo relacionan con sacar malas notas, otras con dejar los estudios antes de tiempo. Esto hace que a veces no se busque la mejor solución, porque no se sabe bien cuál es el problema principal.

    En mi opinión, este texto hace reflexionar sobre cómo está la educación hoy en día y sobre la importancia de motivar más a los alumnos, ayudarlos cuando tienen problemas y enseñarles que los estudios siguen siendo una herramienta muy importante para el futuro, ya que no solo se aprenden materias, sino que en la escuela se aprenden valores y conocimientos que son muy importantes para la vida, aunque la sociedad a veces haga pensar lo contrario.

  35. María Márquez Pérez dice: Responder

    Bajo mi punto de vista el fracaso escolar es un problema muy complejo y que no se puede explicar con una sola causa. Me parece que muchas veces no se tiene en cuenta todo lo que influye, como la motivación, la autoestima o el ambiente del alumnado. También pienso que es preocupante que los estudios estén perdiendo valor en la sociedad, porque eso hace que muchos jóvenes no le vean sentido a seguir formándose. Haría falta escuchar más a los estudiantes y buscar soluciones reales que les ayuden de verdad.

  36. Maria Gil Colorado dice: Responder

    Bajo mi punto de vista, en casi todas las situaciones de fracaso escolar se pone el foco en el alumnado sin tener en cuenta los medios que repercuten de manera externa, es decir, el sistema educativo y las desigualdades sociales, que influyen claramente en que casi siempre son los mismos perfiles los que “fracasan”. Por tanto, considero que reducir el problema a una etiqueta tan amplia no ayuda a solucionarlo, sino que más bien contribuye a mantenerlo.

  37. El texto muestra que el fracaso escolar es un concepto ambiguo y complejo, utilizado muchas veces como un “cajón de sastre”. Esta falta de definición clara dificulta su comprensión y, sobre todo, su intervención efectiva. En España, las altas cifras evidencian un problema estructural que va más allá del alumnado. Factores como la falta de motivación, la baja autoestima o la escasa estimulación influyen notablemente en el proceso educativo. Sin embargo, también hay causas sociales y políticas que suelen quedar fuera del debate. Esto provoca que siempre sean los mismos perfiles los que sufren el fracaso escolar, perpetuando desigualdades. Además, la confusión entre fracaso y abandono escolar agrava el problema. Resulta preocupante que no exista un consenso entre expertos, ya que esto genera respuestas poco eficaces o incluso erróneas. A ello se suma la pérdida del valor social de los estudios, que debilita el sentido de la educación. Si los jóvenes no perciben utilidad en formarse, aumenta el riesgo de abandono. El sistema educativo, con su enfoque excesivamente academicista, también contribuye a este desinterés. La falta de respuestas claras por parte de las instituciones agrava aún más la situación. En definitiva, el fracaso escolar no es solo un problema educativo, sino también social. Abordarlo requiere una visión más crítica, amplia y comprometida.

  38. Clara Almeida Vargas dice: Responder

    El texto me ha transmitido una visión bastante crítica y realista sobre el fracaso escolar. Me hace pensar que muchas veces no se le da la importancia que tiene y que se trata como un problema simple cuando en realidad es bastante complejo. También me llama la atención cómo influyen cosas como la falta de motivación, la autoestima o incluso que hoy en día los estudios ya no se valoren tanto. Además, da la sensación de que siempre afecta a los mismos, lo que hace que las desigualdades se mantengan. En general, me hace reflexionar sobre que hace falta implicarse más y buscar soluciones que realmente funcionen.

  39. María Uceda Ortiz dice: Responder

    Considero que muchas veces se ignoran factores sociales y educativos que influyen directamente en esta situación. Me preocupa especialmente la pérdida de valor de los estudios, porque afecta a la motivación de los jóvenes. Además, creo que las decisiones políticas condicionan cómo se entiende y se aborda el problema. En definitiva, pienso que es necesario replantear el sistema educativo para hacerlo más útil y cercano a la realidad del alumnado y del profesorado.

  40. El fracaso escolar es y será una problemática que se debería atajar. Las familias, profesores e instituciones deberían estar informados y relacionados con esta problemática y solucionarla. Ser conscientes de que la adolescencia es una edad muy complicada de muchos altibajos para el adolescente y su contexto mas inmediato.

  41. Manuel García Romero (T2) dice: Responder

    Desde mi punto de vista, el fracaso escolar se debe a falta de interés tanto por el alumnado como de los profesores. Los padres deben de inculcar a los niños la importancia del colegio y del instituto, ya que su educación y formación académica depende en gran medida de ello. Además de advertirle que no se deje influenciar pos sus compañeros que renieguen el estudio. Para colaborar en esto, los profesores deben de estar atentos al entorno de sus alumnos, organizando reuniones si es necesario con los profesionales del centro (inspectores, equipo directivo, orientadores, psicólogos, educadores sociales..) y con los tutores legales del menor. Para facilitar el aprendizaje, las clases deberían de ser interesantes y no meramente explicativas, donde el menor si divierta participando y aprendiendo. Independientemente de sus fallos, sentirse uno más le unirá al grupo y mostrará interés por aprender.

  42. Azucena Blanco Castaño dice: Responder

    Este artículo me parece muy interesante, ya que el fracaso escolar es un tema que está a la orden del día y como bien refleja el texto, las cifras son bastante preocupantes.
    Bajo mi punto de vista considero que hay una falta de motivación importante en los alumnos, pero también en los docentes y centros educativos en general.
    Creo que el sistema debería modificar muchas cosas, como por ejemplo, la forma de dar clase, escuchar más al alumno para saber que le preocupa y como se puede intervenir. Porque como bien hemos podido leer en el texto anterior es muy importante identificar el problema y así poder empezar a trabajar en él, antes de que sea demasiado tarde.
    Mi conclusión, es que con las mismas herramientas pero utilizándolas de otra manera no estaríamos hablando de unas cifras tan altas, y en general el centro educativo mejoraría.

  43. El tema del fracaso escolar lleva ya un tiempo en boca de los españoles y es que como se dice en el artículo la cifra supera la media europea, algo que tendría menor importancia si fuesemos un país menos desarrollado o con menos recursos que el resto, pero no es el caso. Y es que solo se buscan excusas al fracaso de un alumno, clase social, personalidad, amistades… Pero en vez de dar una razón a este fracaso creo que habría que ayudar y dar salidas a ese alumno con problemas, que puede que sea alguien con grandes capacidades que no se encuentra con los medios o con el contexto necesario para explotar dichos fuertes que pueda tener.

  44. Este artículo te hace ver la realidad de los hechos, en este caso, el fracaso escolar. Creo que cuando un/a niño/a es un “fracasado escolar” como la mayoría dice, se debe buscar la raíz del problema, es decir, por qué ese/a niño/a no avanza o aprende. Aquí entra el papel de los/as profesores/as que aparte de docentes somos ante todo personas y tenemos un sentimiento llamado empatía (participación afectiva de una persona en una realidad ajena a ella, generalmente en los sentimientos de otra persona). En la sociedad, las personas que están afectadas por el fracaso escolar sufren una desvalorización tremenda y nosotros/as (los/as docentes) tenemos que poner punto y aparte a esta situcación.

  45. PAULA DOMÍNGUEZ NAJEL dice: Responder

    Desde mi opinión, cuando aparece un caso de fracaso escolar, siempre se les asigna al mismo perfil de menores, ya sea por su situaciones familiares, por su personalidad o por las amistades que tenga.
    Creo que actualmente es un tema que deberían de darle más importancia, y no mirar para otro cuando dejan la escuela. Justamente cuando están en plena adolescencia y cuando están forjando su personalidad es cuando comienzan a aparecer los primeros conflictos y los comportamientos erróneos y es cuando más se debería de intentar encauzar y no dejar que se quiten de la escuela porque ya tengan la edad que se lo permiten. En mi opinión, en los centros escolares debería de haber más personal cualificado como psicólogos/as u orientadores/as para poder apoyar y ayudar al alumnado.

  46. Este tema en concreto me parece un muy importante pero que a la vez no se le dedican las horas y los esfuerzos que hacen falta ya que, desde mi opinión, cuando surge un caso de fracaso escolar la educación mira hacia otro lado, escoge las soluciones fáciles y tiran piedras hacia fuera, en vez de preocuparse que ha llevado al alumno/a a ese punto y si en algún caso es por culpa de la propia educación.
    En mi caso, también se me consideró «fracasada escolar» por el hecho de que en tercero de secundaria me habían quedado cuatro asignaturas y lo único que me plantearon fue entrar en diversificación o hacerme repetir, aunque todo esto pasó en el segundo trimestre.
    Hablando desde mi propia experiencia, puedo decir el instituto me desmotivó y pese a ello tampoco me ayudó a volver a subirme al carro, de eso se encargaron mis padres.

  47. Covadonga Heres Rosa dice: Responder

    Desde mi opinión también estoy totalmente de acuerdo con este artículo, es más puedo empatizar con el, ya que por tener un mal año en el instituto ya no valía para seguir con mi vida de estudiante. Por ello siempre muchas personas que se hayan encontrado en mi caso normalmente se han desmotivado y no quieren seguir estudiando,es una pena que siga sucediendo esto a día de hoy, y que los alumnos sigan siendo ignorados simplemente por sus actitudes, problemas que surgen en el mismo centro..
    Hay que confiar más y dar oportunidades.

  48. INMACULADA CORTÉS ALCONCHEL dice: Responder

    Este artículo refleja la triste realidad, a los alumnos/as se les categoriza por su actitudes e incluso por los familiares que están o han pasado por el centro, y no se les da una oportunidad a que salgan de los esquemas establecidos.
    En mi vida académica he visto como compañeros de clase eran prácticamente ignorados o sometidos a un castigo al inicio de clase sin que hayan mediado palabra sólo porque «siempre acaban haciendo algo». Con esto sólo se incita a que el alumno se acomode más en ese rol y lo lleve a cabo con tanta frecuencia que acabe siendo su identidad. Es una pena la poca preocupación por estos/as alumnos/as, ya que, durante mis prácticas en un centro educativo presencié «desprecio», o más bien desinterés por parte de los/as profesores a la participación de dichos alumnos/as en las actividades, pero aún así yo les daba su lugar y les hacía sentir tan importantes como al resto y ellos/as respondían adecuadamente. Debemos darle una oportunidad, su sitio dentro del aula y hacerles saber que tienen las mismas capacidades que el resto de sus compañeros/as, calificar a un alumno/a como «fracasado/a escolar» es darle un peso muerto que arrastrará durante todo su periodo educativo.

  49. Nieves Ramírez Rojas dice: Responder

    En España el término fracaso escolar se ha convertido en un término de uso común, pues estamos entre los países con mayor tasa de fracaso escolar de Europa.
    El sistema educativo que a mi parecer nos rodea, es un sistema basado en cualificaciones puramente objetivas, delimitadas y cuantitativas, dejando de lado aspectos importantes como la educación en valores, la educación basada en la individualidad y en las características personales, pero sobre todo, la educación basada en el enriquecimiento continuo, en la conciencia y en el disfrute del aprendizaje que día a día desarrollamos. En España, hay una exigencia bastante elevada en cuanto a requisitos para superar los cursos escolares se refiere, esta exigencia es uno de los factores que más afecta al fracaso escolar y que menos favorece el desarrollo de un aprendizaje completo y adecuado.

  50. Estoy totalmente de acuerdo con este artículo, es más, me parece fatal que la imagen del «fracasado/a escolar» siempre sea la misma y que exista una minusvalorización de la sociedad hacia ellas. A mí me han llamado fracasada escolar por el simple hecho de que todos los años me quedaban entre 3 y 5 asignaturas en secundaria y bachillerato, pero nadie se interesó en buscar un por qué de ese hecho, si era por desmotivación, por problemas familiares… te definen con ese término y no tienen la menor idea de lo que ello significa para la persona.

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