¿Qué es lo que va bien con tu personalidad?

Si quieres emprender y buscar la plenitud de sentido, entonces tienes que conocerte bien y saber dónde puedes dar lo mejor de ti mismo.

Hace algún tiempo paseaba por las calles de Asunción, capital de Paraguay, y vi la oportunidad de comprarme unas gafas para ver de cerca. Luego de saludar pregunté al vendedor por el precio de un modelo que me gustaba y cuya graduación coincidía con la mía.

20.000 guaraníes señor, respondió amable y directamente el vendedor.

A lo que yo pregunté, en una práctica habitual, si era precio final, pues las veía caras. Entonces el vendedor tomó de nuevo la palabra y concluyó:

15.000 precio final.

Pero añadió un comentario que me hizo pensar por largo rato:

Además, señor, le va muy bien con su personalidad.

Respondí a renglón seguido algo evidentemente no preparado y sobre la marcha:

Llevo años tratando de definir mi personalidad, de conocerme a fondo, y usted en tan solo dos minutos ha sabido captar mi personalidad. ¡Es fascinante!

Admito que es muy probable que este señor vendedor no supiera a lo que me estaba refiriendo. No importa. Estaba más bien rumiando para mí, para mis adentros.

Compré las gafas y seguí mi camino, después de una sonrisa con fondo de aquel amable e inteligente vendedor paraguayo, todo un experto en psicología.

Indudablemente tenemos que emprender poniendo altas dosis de pasión y creatividad para encontrar la máxima plenitud en lo que hacemos y, de esa forma, que lo que hacemos proyecte el máximo sentido, pero es lo cierto que la naturaleza profunda de quien emprende no puede ser pasada por alto cuando emprendemos ni con qué queremos emprender. ¿Piensas que todos aquellos grandes proyectos que han transformado el mundo, aún los más pequeños que ayudaron a colectivos a ganar sentido, hubieran podido deslindarse de la personalidad, la naturaleza y la condición de quienes los impulsaron? De ninguna manera.

Piensa ahora por un momento en esos emprendedores y lo verás claro.

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