El fracaso escolar: diagnóstico y tratamiento

El fracaso escolar es previo a todo fracaso personal y social.
 

Entendemos por fracaso escolar las dificultades para alcanzar los objetivos marcados por el sistema educativo. Dichas dificultades no se refieren solamente a los handicaps personales, sino también a la falta de capacidad de adaptación del sistema. Por tanto, el fracaso no es simplemente un fenómeno que refleja las diferencias de rendimiento entre el alumnado. Lejos de esto, entendemos que este concepto abarca diversos significados que se adentran en el complejo mundo de la teorí­a del currículum y de los valores que la escuela como institución va transmitiendo y que, además, debe ser analizado en el marco de un determinado contexto. El concepto, por tanto, de fracaso escolar no está exento de controversia.

Proportion of 25-34 years-old who have not completed upper secondary education (PISA, OCDE, 2009)

En el ámbito de la psicopedagogía, el estudio del fracaso escolar debe conducir siempre a un esmerado diagnóstico y éste a un adecuado programa de intervención, teniendo en cuenta la índole general del problema, en relación a las múltiples variables que pueden estar afectadas. Muy interesante la experiencia que nos aporta la Dra. Maeve Martin en su estudio School matters: report of the Task Force on Student Behaviour in Second Level Schools 2006 en Irlanda.

¿Cuáles son las fases de un diagnóstico?

A) Información escolar y familiar

De la entrevista familiar pueden obtenerse datos en los campos de la historia evolutiva, datos relativos al embarazo, parto, nacimiento, crecimiento y estado de salud en general.

En lo relativo al informe escolar, no se trata tanto de las evaluaciones cuantitativas como la opinión que tienen los profesores respecto a: integración en el grupo, reacción frente al medio escolar, rendimiento en relación a la opinión que tienen los profesores de su capacidad, existencia de alguna anomalía específica observada, etc.

B) Exploración psico-pedagógica

Nivel mental: interesa conocer el nivel mental del niño para poder descartar un retraso intelectual como causa de la dificultad de aprendizaje.

Exploración del lenguaje: nivel de evolución del lenguaje (vocabulario, estructuración de frases, uso de verbos, etc.), comparación entre el lenguaje espontáneo y el repetitivo, alteraciones (dislalias e inversiones).

Exploración del nivel pedagógico: es de vital importancia el estudio de los niveles adquiridos en las materias básicas. Interesa conocer la madurez gráfica y lectora del niño, el grado que ha alcanzado y las anomalías que presenta.

Exploración perceptivo-motriz: esquema corporal, lateralidad, etc.

Exploración espacio-temporal: se obtienen datos sobre posibles dificultades en la discriminación perceptiva y en la simetría derecha-izquierda, sobre la maduración viso-motora del niño.

Estudio de la personalidad: proporciona una visión completa de toda la problemática del niño.

¿Cómo prevenir el fracaso?

No constituye solamente una estrategia de intervención, sino más bien toda una cultura que hay que llevar a la escuela. Para prevenir el fracaso escolar es necesario comprometer e implicar a padres, profesores y alumnos, para que conjuntamente tomen parte activa en la tarea educativa, cada uno a su nivel. Además, por ser múltiples las posibles causas de un fracaso escolar (sociales, políticas, económicas, familiares, educativas, psicológicas, pedagógicas, organizativas, etc.), las prevenciones también deben darse en todos estos ámbitos.

¿Cómo tratar el fracaso escolar?

Una amalgama de estrategias de intervención en el fracaso escolar puede ser considerada dentro de la llamada recuperación educativa. La recuperación educativa consiste en un programa de educación correctiva, que debe apoyarse en el supuesto de que cada niño es diferente, por lo que la enseñanza debe ser personalizada. El tratamiento pedagógico de recuperación educativa debe estimular, en fin, el deseo de aprender del niño y hacerle consciente de su progreso.

Los principios que rigen la aplicabilidad de la enseñanza correctiva son:

  • El tratamiento debe estar basado en el diagnóstico.
  • El tratamiento debe tener en consideración el sentimiento del propio valor del alumno.
  • La enseñanza correctiva ha de ser individualizada.
  • El programa correctivo debe ser estimulante y motivador.
  • Los ejercicios y materiales deben seleccionarse cuidadosamente.
  • El tratamiento debe tener en cuenta todas las circunstancias ambientales en que el niño se desenvuelve.
  • El progreso del niño debe ser continuamente evaluado, para ser retroalimentado.
  • Los métodos de enseñanza han de ser de probada eficacia.

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