Simplemente hazlo, porque uno se hace durante el camino

Simplemente hazlo, porque uno se hace durante el camino

Nuevo año, uno más. Para algunos, uno menos. Para ti debe ser siempre un año soportablemente nuevo para caminar y crear, renovar aquellas ideas que te amarran a la falta de vida…

En muchas ocasiones empezar es lo que más cuesta. ¿Por qué? Por miedo a lo desconocido, por falta de hábito, es decir, porque los motores de tu mente están fríos. Por las razones que fuera, una parte del problema en el desarrollo de un proyecto de vida o, simplemente, emprender en tu vida es que ni siquiera somos capaces de comenzar-lo.

Aprender haciendo

De finales del siglo XIX proviene, como mínimo, aquello de “learning by doing”, en español aprender haciendo. El poder de esta frase parece estar en el peso dado al “hacer”. Haciendo se aprende, haciendo se llena uno, haciendo nos comemos el mundo. Previo a eso es el ser, claro está, “ser antes que hacer”, para que no olvidemos nuestro origen ni nuestro destino. Pero somos una existencia “incorporada”, es decir, somos un “ser con cuerpo” y esto significa que hacemos y nos hacemos, continuamente, desde el origen de la humanidad y, también, desde el origen de nuestra existencia.

La neurociencia explica bien hoy que lo que actualmente somos y, desde luego, lo que seremos en el futuro es fruto de nuestro hacer, en sentido general, es decir, fruto de nuestro ambiente y de cómo interactuamos con él. Aquello que se incluye en nuestra vida, el contenido que damos a la misma nos define y, además, moldea nuestro ser, el mismo que transmitimos a través de nuestras costumbres y nuestros genes.

Uno de los ejemplos más debatidos hoy es el de la inclusión de la tecnología en todas las esferas de la vida, a la manera en que lo hacemos hoy. Lo que somos capaces de hacer o emprender con ella, por ejemplo, está definiendo y creando no solamente nuevas experiencias de la vida sino, también, un nuevo ser humano.

Cierra los ojos y lánzate

Simplemente hazlo significa de alguna manera cerrar los ojos y lanzarte. Esto no es, como algunos entienden, a ciegas. No lo es. Puedes estudiar todos los pormenores de tu proyecto, todos los detalles de tu emprendimiento, pero si hay miedos, o reservas o temores al qué dirán, simplemente no habrá proyecto y, consecuencia de ello, no habrá nuevas ideas en el mundo hechas realidad que lo transformen y mejoren.

El aquí y el ahora son fundamentales. Simplemente hazlo es la referencia del trabajo cotidiano, el esfuerzo en el camino, el tesón que pones en cada minuto en el que vivo respondes, a ti mismo y al mundo: ¡Ahora mismo lo hago!

No hay mañana, sólo aquí y ahora, por eso simplemente hazlo. Comienza en este segundo de tu vida y palparás un extraordinario mañana.

Cierra los ojos y lánzate

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