“Si es tecnología educativa, debe ser bueno”, el nuevo mantra en las escuelas

“Si es edtech, debe ser bueno”, parece ser el mantra en las escuelas. De hecho, muchos planes de tecnología escolar han fluctuado dependiendo de las últimas modas y lo que alguien aprendió en una conferencia, aunque tuviera poca conexión con el plan de estudios o las metas de aprendizaje.

Lo que vino después en muchos lugares fue el reconocimiento de la desconexión entre los líderes escolares y distritales (hablo del caso de los EE.UU.), las realidades de la infraestructura tecnológica y las necesidades de las aulas. Sin embargo, algo parece estar cambiando. En este país se ha puesto en marcha una iniciativa guiada por un pensamiento más juicioso. El Consorcio para Redes de Escuelas y AASA (la Asociación de Superintendentes Escolares), ha creado la iniciativa de Superintendente Empoderado, que se dedica a ayudar a los superintendentes, aspirantes a superintendentes y equipos de liderazgo del distrito a desarrollar sus conocimientos, habilidades y confianza como líderes tecnológicos.

Para hacer posible esto han creado los cinco imperativos del liderazgo tecnológico. Te digo cuáles son.

 

Los cinco imperativos del liderazgo tecnológico en las escuelas

 

1. Fortalecer el liderazgo y la comunicación del distrito

El primer imperativo no consiste solo en informar a la comunidad escolar sobre el plan tecnológico de los distritos, sino, lo que es más importante, garantizar que comprendan cuáles son los objetivos de aprendizaje y por qué están vinculados al plan. Una vez que se adopta un plan de tecnología, los superintendentes deben asegurarse de que todos un enfoque correcto para implementarlo según lo desarrollado, evaluar los éxitos y los fracasos, y luego discutir cómo avanzar.

2. Elevar el nivel con habilidades y aprendizajes rigurosos, transformadores e innovadores

La tecnología permite a los maestros ampliar sus lecciones fuera del aula y hacer conexiones más allá de sus comunidades. En lugar de lecciones aisladas, los estudiantes aprenden cómo conectar sus estudios con problemas del mundo real. Los líderes escolares deben alentar a los educadores a usar edtech que promueve habilidades como la creatividad y la resolución de problemas, que servirán a los estudiantes sin importar las profesiones que elijan.

3. Transformar la pedagogía con entornos de aprendizaje convincentes

El diseño del aula de hoy a menudo parece el de hace 50, o incluso 100 años atrás, con filas de sillas o pupitres frente a los docentes. El estancamiento del entorno refleja el estancamiento en la cantidad de aulas que aún funcionan (un profesor en el frente, dando conferencias a los alumnos y pidiéndoles que repitan lo que aprendieron). Las escuelas deben repensar este diseño, y esa forma de enseñar, y pensar en desarrollar espacios que reflejen nuevos enfoques para el aprendizaje. Por ejemplo, en lugar de escritorios, considere una sala con pequeñas áreas de discusión, superficies de escritura de pizarras blancas y varios maestros que se mueven por el espacio para involucrar a los estudiantes en sus lecciones. Pero, para que todo esto sea posible, un nuevo currículum como conjunto de contenidos a enseñar y aprender es necesario. Tal vez ahí esté el problema. La queja de los profesores es permanente, porque se afirma: “si esto es lo que hay que enseñar, es posible hacerlo de esa forma”.

4. Apoyar el desarrollo profesional (PD) y las comunidades de práctica

Los líderes de la escuela y del distrito deben ser tan intencionados como para crear espacio y tiempo para que los maestros se centren en su propio aprendizaje como lo están en los estudiantes. Lo que los maestros realmente necesitan es el tiempo programado para colaborar entre ellos. Los maestros pueden pertenecer a varias comunidades de práctica en una escuela, a través de un grado, una materia, un proyecto en desarrollo o incluso una metodología de enseñanza particular. Los líderes deben fomentar un entorno donde la DP se integre en la vida cotidiana.

5. Crear evaluaciones equilibradas

Las evaluaciones son muy diferentes a las de hace 10 o 15 años. Pero no se trata solo del cambio de las pruebas estandarizadas, computerizadas o no. Las escuelas exitosas consideran las evaluaciones como un punto de partida para evaluar el currículo, los métodos de enseñanza, la participación de los estudiantes y otros aspectos del entorno de aprendizaje. Todo es envolvente e importante. En lugar de verlos como una herramienta para las medidas punitivas, las evaluaciones deben verse como una herramienta más que permite a los educadores descubrir cómo mejorar la enseñanza y el aprendizaje. Se trata de la evaluación al servicio del aprendizaje.

 

¿Te ha gustado?

Si te gustó te pido que le des a ME GUSTA en FacebookTwitterGoogle+ y LinkedIn, allí también está este artículo. ¡Gracias por COMPARTIRLO!

Además, para recibir los artículos que voy publicando puedes suscribirte a mi blog. Puedes hacerlo en el margen derecho de esta web poniendo tu email y dándole al botón¡Gracias!

banner-José-Manuel-Bautista

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: