Hablamos de habilidad lectora: respuesta a un profesor de Secundaria

discusión profesores José Manuel Bautista

Mi amigo Guillaume de Bourc, gran profesor en la etapa de Educación Secundaria en España, quien además es Doctor Ingeniero, escritor y dibujante de éxito, respondió en Facebook a mi artículo El hábito lector y la comprensión oral fuertemente relacionados con el fracaso escolar, de la forma que sigue más abajo. Le respondo por aquí para que todos tengamos acceso a nuestras reflexiones.

Es interesantísimo que los profesores hablemos de este tema. Nuestra visión no agota la realidad, pero todos nosotros podemos aportar algo a determinadas realidades que existen y que, desde luego, no podemos obviar. Nada de lo que voy a decir quiero que sirva para contradecir a este profesor, además de amigo, sino a propósito de su rico comentario. Deben ser entendidas mis palabras como una aportación más que se sume a sus reflexiones, las cuales agradezco muchísimo.

Dijo mi amigo lo siguiente:

 «Lo siento, pero no estoy de acuerdo. Primero con el concepto extraño que es el “fracaso escolar” que habría que matizar qué es eso, aunque según algunos “perlas” es que se repita curso. Supongo que se basa en el porcentaje de repetición de curso. Lo segundo es que no veo una conexión directa entre el hábito lector y la comprensión oral con el fracaso escolar tal y como lo he descrito. Siempre hablando de la ESO que es donde está el pico de “fracaso escolar”, según los expertos haciendo pico en 2º de la ESO. No termino de verlo José Manuel, aunque lo intento. Tengo alumnos de este curso que sin ser lumbreras, y quedándole asignaturas para septiembre, sacan libros de lectura para adolescentes de la Villa del Conocimiento (Casa de la Cultura) para leérselos en verano. Habrá entonces que definir entre “hábito de lectura petardo” y “hábito de lectura no petardo”, pero todos sabemos que un adolescente quiere “descubrir” y yo mismo me curioseaba los libros de mi padre sintiendo especial predilección por Álvaro de Laiglesia (que pertenece a la literatura petarda, pero entrañable). Y si quieres más te lo demuestro en el campo de los datos y con estadísticas, pero eso tiene que ser el año que viene. Abraço fuerte (como decían los Teletubbies)!!!!».

café emprendedor José Manuel Bautista

Esta es mi respuesta:

Antes que nada muchas gracias por tu aporte, querido amigo, es muy bienvenido. Es, también, de imperiosa necesidad tu participación porque sois los profesores de Secundaria, también los de Primaria, agentes que no debéis dejar de hablar sobre esta cuestión, con la experiencia pero, igualmente, yendo más allá de la misma.

Eso es, la experiencia. Esto es fundamental para comprender lo que tenemos por delante. Pero no es lo único. Las experiencias pueden variar de un caso a otro, de un centro a otro, de una región o país a otro. Varían nuestras interpretaciones de las mismas. Por eso hay que aportar, además, toda la ciencia que se pueda.

La ciencia pedagógica es una ciencia moderna, así que hay que ir incorporándola poco a poco. Como ciencia aclara algunas cuestiones. Mi artículo habla de una investigación que se hizo en un centro educativo, además de los aportes de otra investigadora. Sobre esta misma cuestión, el debate de fondo, hay mucho escrito que puede buscarse en Google Académico, no es ningún misterio las conclusiones a las que se llega. Lo que cuento en mi artículo debe servir para iluminar una parte del problema, que es ciertamente complejo.

Sobre si existe o no el fracaso escolar; sobre si llamamos o no acertadamente a lo que decimos ocurre con ese término o deberíamos acuñar de otra forma, tengo parcialmente un artículo en donde debato sobre el significado del fracaso como algo personal o algo relativo a todo el sistema, es decir, el fracaso total del sistema. Es este artículo igualmente una respuesta a otro comentario. Es un tema muy debatido, pero sobre el mismo hay algunas conclusiones. Es evidente que en las mismas se produce una relación entre “fracaso escolar” como constructo y las cifras de repetición de curso y/o abandono prematuro del sistema.

Muy bueno lo del hábito lector, tal vez por eso no lo vea mi amigo profesor. Tal vez ahí fue mejor hablar de habilidad. Tomo nota entonces y tomemos todos. Si bien el hábito, al final, es poseído por alguien que “tiene la técnica suficiente para leer”, maestría diría Pink, lo que permite la llegada del hábito con más facilidad. En todo caso, no sería tanto hábito de lectura a lo que me refiero, sino a habilidad lectora, lo que algunos llaman lectura eficaz, lo cual incluye una amalgama de habilidades en relación a la lectura. Entre ellas están la habilidad en la velocidad, movimiento de los ojos (movimientos sacádicos), comprensión, fluidez, etc., y, desde luego, todo lo que tiene que ver con evitar determinados problemas a la hora de la lectura: vocalización, regresiones, etc.

Sobre todo esto y algunas cosas más estoy escribiendo un libro que estará disponible para todos pronto.

Pueden decirse muchas cosas más, pero dejo estos simples comentarios para hacer más ágil la lectura.

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